Seleccionar página

El Ministerio de Cultura y la Consejería de Cultura de Murcia han acordado hacer otras investigaciones para la conservación del Mazarrón II

EVELYN VELÁZQUEZ@eveliuun https://www.elmundo.es/cultura/2019/09/12/5d7a8c3afdddff95b88b469e.html

A sus 2.600 años es el barco fenicio más antiguo que se conoce. Pero está a dos metros bajo el agua del mar Mediterráneo, en Murcia. Y los expertos llevan 25 años debatiendo si su conservación mejoraría sacándolo o manteniéndolo donde reposa. El Ministerio de Cultura, que opta por no moverlo, y la Consejería de Cultura de Murcia, que ha presionado para extraerlo, acordaron ayer realizar nuevos estudios para su protección, después de las inspecciones iniciadas el pasado 19 de agosto. Es decir, que no se moverá, de momento.

Mazarron II
Vista del barco fenicio que data del siglo VI antes de Cristo. EFE

En las inspecciones los expertos han constatado la cohesión estructural de la embarcación, pero advierten del deterioro progresivo que ha sufrido la caja que protege al barco, instalada en 1999, y alertan del riesgo que podría sufrir en el futuro por la acción de los temporales.

Las entidades confirmaron en una rueda de prensa que se realizará un proyecto integral de conservación de este pecio fenicio construido entre los años 610 y 580 a.C. Éste incluye el refuerzo de la estructura de la embarcación, que podría aportar información valiosa sobre el vínculo que establecieron los pobladores autóctonos con las comunidades fenicias.

El barco fue descubierto en 1994. Durante una expedición en la playa de La isla en el puerto de Mazarrón, un grupo de arqueólogos localizó a 50 metros de la línea de costa una nave completa e intacta de 8,5 metros de largo, 2,25 de ancho y 0,9 de altura del casco. Lo bautizaron Mazarrón II y está tan bien conservado que se pueden apreciar los detalles de la arquitectura naval fenicia, lo que lo convierte en un caso único en el mundo.

En el momento de su descubrimiento, reposaban más de 2.000 kilos de litargirio sobre la nave, un mineral del que se podía extraer plata, lo que permitió atribuir la propiedad de la nave a comerciantes.

El Mazarrón II navegó en el siglo VI antes de Cristo. Esta nave a vela, según deducen los expertos, se utilizaba para conectar distintos puntos del litoral donde se desarrollaban actividades mineras, y sin perder de vista la costa para refugiarse en caso de temporal. Su construcción se hizo únicamente con maderas de la región: ciprés, olivo, pino e higuera. Para fijar las tablas utilizaron una técnica novedosa que se conoce como mortaja, lengüeta y pasador, una innovación en la construcción naval que consiste en fijar las tablas entre sí, y éstas a la quilla para darle más fuerza a la estructura del barco.

Debido a un temporal, la embarcación naufragó en la región de Murcia. La composición química del lecho marino que rodea la zona en la que reposa, a menos de 2,5 metros de profundidad permitió su conservación. Ante el temor de los expertos por los daños que podría sufrir la nave en una posible remoción, decidieron cubrirla con el cofre de hierro hasta contar con un plan definitivo de extracción que, hasta hoy, no se ha logrado.

Hasta que se tome una decisión definitiva, se consolidará el sistema de protección actual y se reforzará la monitorización del yacimiento para verificar que las condiciones de conservación son las idóneas en todo momento.