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Captura de pantalla 2015-06-19 a las 9.40.10Carlos Dosantos López es el protagonista de un nuevo hallazgo subacuático que nos ofrece una exquisita tarjeta de visita para el recuerdo del naufragio del vapor La Felguera que, embestido por el vapor británico Ardantine, se hundía el 23 de enero de 1880 a casi tres millas del puerto de Dénia. Sus restos descansan a 33 metros de profundidad. Es un yacimiento conocido y presente en las guías de buceo recreativo.

El hallazgo es de dos pequeños fragmentos de cerámica descubiertos en el entorno del lugar del naufragio. Uno de los objetos cerámicos presenta un grafismo con una cartela y, en el interior de un roleo o pergamino, la leyenda La Felguera.

Conocíamos desde 2006 la publicación del libro, en Luanco, de la Historia de la Marina Mercante Asturiana. Llegada y afirmación del vapor 1857-1900, de José Ramón García López, que aportaba información precisa sobre las dimensiones del vapor, origen, fecha de botadura y circunstancias que generaron el hundimiento, entre otras.

El texto que nos ofrecía era el siguiente:

“… pocos meses más tarde, en 1876, Olavarría (Óscar de Olavarría y Compañía) adquiere un nuevo vapor, el denominado La Felguera (que se inscribiría en la lista de Gijón meses más tarde, el 25 de noviembre, al folio 58). Era un buque nuevo, construido en Middlesbrough, de 57’86 metros de eslora, 8’76 m de manga y 4’78 m de puntal, de 731 TRB, valorado en 376.250 pesetas. Tendría corta vida, pues iría a pique en la noche del 23 de enero de 1880, tras ser abordado por el vapor británico Ardantine, en las proximidades del cabo San Antonio (Lista 5ª de Gijón, f. 58)”.

Al conocer el hallazgo, que ha sido ingresado en el Museu Arqueològic de la Ciutat de Dénia, nos pusimos en contacto con el autor. José Ramón García López es director del Museo Marítimo de Asturias, con sede en Gijón, el cual nos indicó su interés en contar con ésta y otras informaciones que se conocieran sobre el vapor, para su inclusión en un libro, en fase de redacción, sobre los naufragios de la Marina Mercante Asturiana en los siglos XIX y XX.

En 1994, Eugenio Monje y Eugenio Sivera ingresaron en el Museu Arqueològic la campana de bronce perteneciente al vapor, hallada en el propio yacimiento. Ésta constituía el verdadero DNI para la identificación del pecio. La campana es de bronce fundido, de 20’5 cm de altura y de 29 cm de diámetro. Carece de badajo y presenta en la parte superior perforaciones de sujeción.

El texto que nos ofrece, en relieve, en dos líneas y con caracteres rehundidos, es el siguiente:

LA FELGUERA / 1876

Ésta se halla expuesta en el Museu Etnològic de Dénia, en relación con contenidos del comercio internacional de la pasa en el siglo XIX.

Las dos piezas ahora halladas casualmente en el yacimiento por Carlos Dosantos durante visitas y ejercicios de buceo habituales en el pecio, son dos fragmentos de cerámica. Uno de ellos reviste especial interés, tal como el caso de la campana, al contar con una leyenda con el nombre de la nave.

El primer fragmento es de loza estampada litografiada, con decoración de color marrón rojizo sobre fondo blanco: filete de perlas de tipo clásico junto al borde y cenefa vegetal con flores y tallos enroscados.

Pertenece a un plato de loza de serie, con claro influjo británico. Un estudio detallado ofrecerá información que permita constatar si se trata de una producción inglesa o del norte de España, dado que su ornato es atípico en las producciones de Sevilla o Cartagena. Sugerimos que se trata de una producción inglesa Willow Pattern Brown, y que se trata de willow transfer-printed plate. Pertenecía, sin duda, al ajuar cerámico de la mesa del vapor.

El otro fragmento, pese a lo reducido de su tamaño, es el que reviste mayor interés. Es un fragmento de un pequeño recipiente de loza, con fondo blanco estannífero y decoración impresa en rojo. Junto al borde presenta una cartela, inserta en un roleo o pergamino, y en su interior la leyenda: LA FELGUERA. Más al interior del recipiente, una cadena con eslabones característicos; motivo de indudable vínculo náutico.

Se trata de una pieza de loza poco habitual y, sin duda, se trata de un encargo realizado por la empresa que adquiere la nave, de probable producción inglesa: Red Pink Willow.

Constituye un problema dilucidar el uso específico de esta pieza cerámica. El borde indica que no se trata de un vaso o copa para beber. En caso de que formara parte de una vajilla de mesa, se trataría de un cuenco bowl, característico y habitual en el ajuar de mesa de las naves, o bien, más probablemente, de la tapadera de un cuenco o azucarero, aunque la decoración está inscrita en su interior.

Conocer la funcionalidad precisa requiere adentrarse en la producción cerámica de época victoriana. Dejando en el aire el uso, es una evidencia más con nombre propio, LA FELGUERA, de uno de los más de cien naufragios documentados arqueológicamente en la costa de Dénia.

El hundimiento del vapor La Felguera nos sitúa en unas fechas y en unas décadas en que la fuerza del vapor, progresivamente, se impondría e iría apartando progresivamente a los grandes barcos de velas en el transporte de mercancías. Un vapor con aires y tecnología de Gran Bretaña, que acogería en buena medida, entre otras mercancías, el transporte y el comercio marítimo de nuestros productos estrella: almendras y, especialmente, pasas.

 

Fuente: http://www.elperiodic.com/denia/noticias/380880_felguera-arqueologia-subacuatica-denia.html