Seleccionar página
E54b45ae0a042e__375!l juicio iniciado en 2007 por el cual se resolvió que el cargamento recuperado de la fragata española Nuestra Señora de las Mercedes, hundida en 1804, se repatriara de Estados Unidos a la nación ibérica constituye un referente en el orden internacional en materia de protección del patrimonio subacuático.

Al respecto, Jesús Prieto de Pedro, ex director general de Bellas Artes y Bienes Culturales y Archivos y Bibliotecas de España en el momento en que concluyó dicho litigio internacional (2012), aseguró en entrevista desde el punto de vista jurídico “no ha habido otro caso que haya generado una jurisprudencia tan positiva. Y tampoco ha habido otro caso en el que se haya expresado una porfía de un gobierno para conseguir recuperar unos bienes expoliados por una compañía cazatesoros privada”.

En cuanto a México y la posición del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes respecto a la protección al patrimonio subacuático, el presidente del organismo, Rafael Tovar y de Teresa y el ministro de Educación, Cultura y Deporte de España, José Ignacio Wert, firmaron el 10 de junio de 2014 el Memorándum de Entendimiento para la Cooperación en la Identificación, Gestión, Investigación, Protección, Conservación y Preservación de Recursos y Sitios del Patrimonio Cultural Subacuático. Interrogado sobre la importancia de este acuerdo, Jesús Prieto de Pedro lo consideró “ejemplar”.

El convenio señala que ambas instituciones tienen tanto autoridad como responsabilidad dentro de sus respectivos países para la protección en beneficio público de los recursos y sitios de patrimonio cultural subacuático, incluyendo los restos de los naufragios y buques con relevancia histórica o arqueológica.

Jesús Prieto de Pedro, académico decano de la Facultad de Derecho y vicerrector de la Universidad Nacional de Educación a Distancia de Madrid, expuso que los juicios de los navíos Juno, Galga y la Fragata de las Mercedes, han generado confianza en el gobierno español, sobre el valor de los instrumentos jurídicos para la defensa del patrimonio cultural subacuático porque “antes las compañías cazatesoros no tenían ningún contrapeso”.

El ex funcionario cultural español destacó que estos procesos ayudaron a ordenar las políticas públicas de defensa del patrimonio subacuático porque “han generado unos instrumentos sobre todo de planificación y previsión para tener estructuras organizativas de cara al futuro; tener un proyecto de mediano y largo plazos. Esto se ha concretado en la aprobación en su día por el gobierno español de la preparación del Libro Verde, Plan Nacional de Protección del Patrimonio Cultural Subacuático Español.”

En 2007, el Consejo de Ministros aprobó el Plan Nacional del Patrimonio Cultural Subacuático, el cual no sólo recoge los principios de la Convención de la UNESCO de 2001, sino que además establece un decálogo de medidas que van desde la formación, documentación e inventario arqueológico subacuático, hasta el fortalecimiento del Museo Nacional de Arqueología Subacuática y acuerdos entre ministerios.

Para Jesús Prieto de Pedro este documento “es un compromiso público con la ciudadanía porque es un plan donde están publicadas las tareas que asume el Estado, en relación con el patrimonio subacuático”. Se puede consultar este documento en:

http://museoarqua.mcu.es/patrimonio_subacuatico/plan_nacional/index.html)

En los tribunales de Estados Unidos, durante el juicio de la fragata Nuestra Señora de las Mercedes, también se presentó como parte interesada Perú, poniendo sobre la mesa otro tema: las disputas por la propiedad de los bienes patrimoniales e históricos de los barcos hundidos en el periodo de las Colonias. Al respecto Jesús Prieto de Pedro señaló que ahí es donde la Convención de Patrimonio Subacuático de la UNESCO tiene más peso: “A mi juicio la idea más fuerte que transmite la Convención es que el patrimonio que se encuentra en el fondo del mar, con independencia de la titularidad que pueda corresponder por circunstancias históricas, es patrimonio de toda la humanidad, lo cual implica un deber de solidaridad y cooperación entre los países”.

En esa lógica y de cara al futuro, España asignó los bienes de la fragata al Museo Nacional de Arqueología Subacuática, con un apartado en el que se compromete, de acuerdo con los principios de la convención, a poner a disposición de la humanidad estos bienes “compartiendo el disfrute y la comprensión de este patrimonio común con los países iberoamericanos”.

 

Fuente: http://www.elgolfo.info/nota/298774-ejemplar-el-convenio-sobre-patrimonio-subacuatico-suscrito-por-mexico-y-espana-jesus-prieto-de-pedro/