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El Erebus y su nave gemela, el Terror,  cuyos restos fueron descubiertos el año pasado cerca de la Isla del Rey William salieron del Reino Unido en 1845 con 129 hombres a bordo para tratar de encontrar el pasaje del Noroeste.

Un mensaje encontrado en 1859 por un buque de investigación reveló que ambos barcos quedaron atrapados en el hielo a finales de 1846 durante un período de unos 18 meses. En abril de 1848, 105 supervivientes decidieron dejar los dos barcos a pie. Ninguno sobrevivió.

Les deux bateaux de l’expédition Franklin

Los dos barcos de la expedición Franklin © Parcs Canada

Desde entonces, unas treinta expediciones han intentado aclarar el misterio de la expedición de Franklin y han vuelto con algunos artefactos y varias historias de canibalismo debajo de su brazo.

En 2008, Parques Canadá se unió a la investigación.
 

“El nivel de conservación es increíble”, dice Charles Dagneau, uno de los arqueólogos. “En general, los barcos se derrumban, se evisceran y se cubren con sedimento. Aquí tenemos una estructura tridimensional que está tan bien conservada que todavía podemos ver muebles que han permanecido en su lugar”.

El timón, las letrinas están en el mismo lugar. La cocina está todavía en su lugar, con un horno. Al igual que el motor de vapor.

El Erebus llevaba una biblioteca de 3.000 libras, equipo para imprimir un periódico y un daguerrotipo, el antepasado de la cámara, que se espera, revele algunas de las fotografías de la expedición.

Los hielos rompieron parte de la cabina de Sir Franklin, pero su contenido podía estar intacto.

“Esperamos encontrar muchas cosas – artefactos personales… pero también registros, documentos que podrían explicar por qué abandonaron las naves y donde las abandonaron”, explica Charles Dagneau.

Los artefactos que serán traídos a la superficie también permitirán aprender más sobre las interacciones que los marinos han tenido con los Inuit. Un número de objetos, encontrados en el mismo lugar, sugieren que cazadores se apoderaron de parte del contenido del Erebus antes de que se hundiera.

La localización del naufragio – mucho más al sur de lo estimado – ha planteado preguntas sobre si el barco fue cambiado de lugar antes de ser abandonado.

Los nombres de los miembros de la tripulación del Erebus son conocidos y las huellas del ADN permiten a veces conectar los objetos encontrados a sus dueños.

El orgullo de los guardianes Inuit

Jimmy Pauloosie Jr. © (Kate Kyle / CBC)


El sitio está siendo monitoreado por una rotación de cuatro custodios inuit. La Real Policía Montada de Canadá (RCMP), la Guardia Costera Canadiense y Transporte Canada también vigilan los lugares, así como la Defensa Nacional a través de satélites.

Jimmy Pauloosie Jr. está acostumbrado a proveer a su familia cazando en la tierra, pero nunca esperaba que se le pagara por guardar un tesoro nacional.

“Me parece impresionante”, dice el joven de 18 años de Gjoa Haven, en Nunavut.

Pauloosie es uno de los 17 guardianes inuit contratados por Parques Canadá para vigilar el sitio histórico donde se encuentran el Erebus y el HMS Terror. El sitio marca los restos de la expedición de mediados del siglo diecinueve dirigida por John Franklin que llevaba el objetivo de encontrar el paso del noroeste.

Asociación histórica

Mark Ullikataq, Brandon Qirqqut, Raymond Niaqunnuaq, Jimmy Pauloosie Jr. © (Kate Kyle/CBC)

Es un arreglo único en este sitio histórico – el primero en Nunavut que es administrado conjuntamente por Parques Canadá  y los Inuit – con grupos que comparten por igual la responsabilidad de cómo el sitio es y será administrado y preservado en los próximos años.

Este agosto, cuatro guardianes inuit establecieron un campamento base en la isla Saunitalik – “lugar de los huesos” en Inuktitut – una isla de arena de cinco kilómetros de largo donde está el Erebus. Un segundo grupo de guardianes está acampado cerca del Terror.

Además de vigilar a los osos polares mientras los arqueólogos están en el trabajo, los guardianes exploran el horizonte por los barcos no autorizados y la tierra por los artefactos. Cualquier actividad percibida llaman por teléfono satelital.

Conexión comunitaria

Gjoa Haven, Nunavut ©  (Kate Kyle/CBC)

Mientras que los Inuit pueden todavía cazar y pescar en el sitio, las personas ajenas necesitan un permiso para visitar o bucear allí. Los miembros de la comunidad ya han reportado llamadas de gente del sur que busca guías para los barcos de Franklin.

Los guardianes Inuit están ahora explorando las islas cerca de los dos naufragios para encontrar los campos de base más adecuados que algún día podrían albergar a los turistas.

El alcalde de Gjoa Haven, Joanni Sallerina, dice que su comunidad está entusiasmada con esa participación.

Joanni Sallerina, alcalde de Gjoa Haven ©  (Kate Kyle/CBC)

Más de la mitad de la comunidad tiene 24 años o menos, según el censo de 2016. Los jóvenes buscan trabajo.

“Es nuestra tierra”, dice Sallerina. “Está ubicada en nuestra zona de caza.” Él explica cómo sus antepasados viajaron a las naves y recuperaron cosas  como una espada de metal que rompieron para utilizar como cuchillos en la nieve.

“Es un verdadero honor ser parte de la historia, y siento que toda la comunidad se siente así”, dice Sallerina. “Están deseando beneficiarse económicamente de los buques de Franklin, a través del turismo”.

Conocimiento Inuit

Louie Kamookak © (Kate Kyle/CBC)

La idea sobre los guardianes vino del Comité consultivo provisional del Franklin, según Louie Kamookak, que es parte del comité. Las organizaciones inuit, las comunidades y los gobiernos de Canadá y Nunavut están todos representados.

Kamookak pasó más de 30 años registrando historias orales de encuentros inuit con los buques y los tripulantes de Franklin – historias que fueron clave para resolver el misterio de casi 170 años – y dice que la asociación es una nueva validación de la experiencia y el conocimiento inuit.

“Una gran cantidad de programas se dirigen desde el sur”, dice Kamookak. “Muchas veces, los Inuit simplemente observan cómo la gente viene y hace sus cosas.

“Creo que esto es una apertura hacia el conocimiento inuit y el conocimiento tradicional, que son tan importantes como alguien con un título”.

En el futuro le gustaría ver a las familias inuit viviendo en el campamento base por períodos más largos cuando haya aguas abiertas.

Parques Canadá llama al proyecto el ” mayor y más importante emprendimiento arqueológico submarino de la historia canadiense”.

Y la idea es que los Inuit estén involucrados en todas las facetas, dice Marc-André Bernier, director de arqueología subacuática.

Marc-André Bernier, Parks Canada © (Kate Kyle/CBC)

“Que los inuit directamente sean parte no sólo de la toma de decisiones sino de la acción”.

Expandir el equipo

Un equipo especializado de arqueología submarina pasó el tiempo este verano sentando las bases para la excavación más profunda de los naufragios en los próximos años.

En 2014, los buzos identificaron una serie de artefactos en HMS Erebus: cañones de bronce, una campana de bronce fundido, e incluso el mango de una espada.

Desde entonces, 64 artefactos han sido recuperados después de más de 250 horas de buceo.

Según Bernier, seis personas de Gjoa Haven se unieron al equipo de arqueología submarina y arqueólogos del gobierno de Nunavut en el hielo cerca del Terror el pasado mes de abril. Ellos usaron un vehículo operado remotamente para capturar video y fotos del exterior de la nave.

Arqueólogos de Parques Canadá buceando alrededor del naufragio del HMS Erebus este verano. © (Parques Canadá)

Parques Canadá dice que el programa de guardianes es sólo el comienzo. Quiere que los Inuit participen en la recuperación y documentación de artefactos de las expediciones perdidas.

Gran parte de ese trabajo ocurrirá en un buque de la Guardia Costera y  una barcaza a partir del próximo verano.

Jimmy Pauloosie quiere compartir la historia de Franklin.

Los turistas a bordo de un crucero visitarán próximamente el sitio histórico nacional.

“Estoy bastante seguro de que todavía estarían buscando los naufragios si no hubieran recibido ayuda de nosotros los Inuit”, dijo.

“Nos gusta que ustedes aprendan lo que hacemos y cómo nos mantenemos vivos”.

Arqueólogo subacuático de Parques Canadá filmando el naufragio de HMS Erebus. © (Parques Canadá)

Después de pasar más de 170 años bajo el hielo, la ciencia y la historia inuit, junto a científicos de Parques Canadá y otros,  están a punto de sacar a la luz los secretos del Erebus y del Terror que tantas historias y leyendas inspiraron en el mundo entero.

CBC/La Prese canadienne/Parque Canadá

Fuente: http://www.rcinet.ca/es/2017/09/15/los-inuit-guardianes-de-la-expedicion-franklin/