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Yanireth Israde

Cd. de México (30 junio 2016)

Las monedas expoliadas por Odyssey se presentan como elementos culturales en la muestra dedicada a la fragata Mercedes que partió de Perú rumbo a España en el siglo 19. Foto: Tomada de accioncultural.es

Las monedas expoliadas por Odyssey se presentan como elementos culturales en la muestra dedicada a la fragata Mercedes que partió de Perú rumbo a España en el siglo 19. Foto: Tomada de accioncultural.es

Nuestra Señora de las Mercedes fue una fragata española que la marina británica hundió en 1804. Unos 240 miembros de la tripulación perecieron en el ataque, y el buque, que transportaba más de 14 toneladas de monedas de plata y oro, permaneció a mil metros de profundidad, hasta que la empresa cazatesoros Odyssey Marine Exploration, de Estados Unidos, lo encontró, lo saqueó y lo destruyó en 2007. Entonces otra batalla, la de España contra Odyssey en tribunales estadounidenses para recuperar el patrimonio del pecio hundido, cargado también con lingotes de cobre y dos cañones de bronce.

El reclamo ibérico se impuso tras cinco años de acciones judiciales, como lo relata la muestra que inaugura mañana el Museo Nacional de Antropología (MNA), El último viaje de la fragata Mercedes.

La exposición representa el triunfo de la razón sobre la fuerza, destaca Pilar Luna, titular de arqueología subacuática del INAH, al comentar los aportes del acervo.

“Las monedas de plata y de oro se exponen como parte de la carga de esta embarcación, con un enfoque cultural y no económico. Desafortunadamente, cuando esta compañía sacó de manera arbitraria los objetos del fondo del mar, se perdió mucha información de la que tanto el naufragio como su contexto contienen”.

El MNA es la primera sede internacional de El último viaje de la fragata Mercedes, montada antes en Madrid, Alicante y Sevilla. Además de monedas, integran la muestra alrededor de 200 piezas, entre cartas, diarios, objetos personales, pinturas, armas y cartografías.

“Es la misma (muestra) que se presentó en España, con todas las piezas que la integraron”, adelanta Susana García Ramírez, jefa de conservación preventiva del Museo Naval y comisaria de la exposición junto con Carmen Marcos, subdirectora del Museo Arqueológico Nacional de España.

Ambas supervisaban ayer, junto con el coordinador de exposiciones del INAH, José Enrique Ortiz Lanz, el montaje de la exhibición, que permanecerá abierta al público hasta el 2 de octubre.

La exposición, apunta Pilar Luna, muestra el compromiso de México y España en la defensa de su patrimonio cultural subacuático, que se refleja en el Memorándum de Entendimiento firmado en 2014, sobre todo en lo que se refiere al Proyecto de Investigación Flota de la Nueva España de 1630-1631 y la búsqueda de uno de sus dos buques insignia, Nuestra Señora del Juncal.

“Son muchas las embarcaciones que naufragaron en los trayectos de ida y vuelta entre la metrópoli y la Nueva España, y cuyos restos encierran buena parte de esa historia común”.

México, recuerda la especialista, ha recibido incluso presiones de Odyssey desde hace años para buscar navíos en aguas nacionales, pero el Consejo de Arqueología y la Subdirección de Arqueología Subacuática del INAH ha logrado detenerlos.

La Mercedes, parte de una flotilla que salió de Perú rumbo a España, se hundió al sur del Cabo de Santa María, en Portugal, muy cerca de alcanzar su destino, se informa en el catálogo de la muestra.

Fuente: http://www.reforma.com/aplicacioneslibre/articulo/default.aspx?id=882023&md5=beb17b8891fe05170a259c7995e7385d&ta=0dfdbac11765226904c16cb9ad1b2efe