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  • Está formada por más de cien fotografías y muestra la disposición de las ánfora

  • Ha sido publicada para ilustrar un reportaje de la revista ‘National Geographic Historia’

  • Para su realización se han utilizado técnicas fotogrametría digital tridimensional

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    Ortofoto del pecio Bou Ferrer publicada por National Geografic E.M.

    La revista ‘National Geographic Historia‘, en el número de abril, publica un reportaje sobre el pecio del Bou Ferrer (la Vila Joiosa, Alicante) que está ilustrado con la primera ortofoto de la campaña pasada. La imagen permite ver el conjunto del yacimiento subacuático. Una fotografía realizada por el Taller de Imagen de la Universidad de Alicante (UA) junto al equipo de Patrimonio Virtual de la UA, que dirige el investigador Jaime Molina Vidal, profesor del Departamento de Prehistoria, Arqueología, Historia Antigua, Filología Griega y Filología Latina, ha informado en un comunicado la institución académica.

    La ortofoto está formada por más de cien fotografías y muestra la disposición de las ánforas en el Bou Ferrer. Esta es una de las cuatro ortofotos realizadas por el grupo Patrimonio Virtual junto con el Taller de Imagen, a partir de ciento ochenta fotografías.

    Se trata de un desarrollo experimental para el ámbito subacuático de las innovadoras técnicas fotogrametría digital tridimensional que el grupo Patrimonio Virtual está desarrollando en contextos arqueológicos diversos (España, Italia o Perú), “con excelentes resultados”.

    El pecio Bou Ferrer, ha explicado, es un gran mercante, con 30 metros de eslora y 230 toneladas de porte, de mediados del siglo I d.C., procedente de un importante puerto de la Bética, que podría ser Gades. Posiblemente, su armador itálico lo tenía al servició del pujante comercio de productos béticos que abastecían la ciudad de Roma. Transportaba un cargamento de salsas finas de pescado, un producto muy apreciado en la Roma imperial.

    En su tránsito por alta mar, en ruta desde la actual Andalucía hacia el sur de las islas Baleares, debió ser desplazado por un temporal de levante; buscó refugio en la costa de la actual provincia de Alicante pero no lo consiguió y se hundió frente a la Vila Joiosa, a 25 metros de profundidad. Destaca por tratarse de un flete del emperador de Roma, y por su excelente estado de conservación, tanto en el cargamento como en el casco de la nave.

    El pecio descubierto en 1999 por los buceadores José Bou y Antonio Ferrer, se trata del mayor barco romano en excavación del mar Mediterráneo. PLAN

    De arqueología subacúatica

    Por otro lado, ha destacado que la realización de esta campaña de excavación, la cuarta, está incluida dentro del Plan de Arqueología Subacuática de la Comunitat Valenciana 2014-15, que se ha llevado a cabo a través de la Fundación General de la UA, con un presupuesto de algo más de 18.000 euros.

    Dentro de ella, se incluía la propuesta de convertir el pecio del Bou Ferrer en el primer yacimiento submarino Bien de Interés Cultural de la Comunitat.

    Durante el plan se ha desarrollado una línea de trabajo de documentación, investigación, conservación y difusión de la arqueología subacuática de la Comunitat, para poner en valor estos activos y darlos a conocer entre la ciudadanía. En el caso del pecio del Bou Ferrer, esta línea es posible gracias a la colaboración de distintas instituciones, entre ellas la UA, que a través de su Fundación General, coordina las acciones y realiza el proceso de documentación científica y divulgativa. Con esta iniciativa, el Bou Ferrer se sitúa a la vanguardia de la divulgación in situ del patrimonio subacuático en Europa, con una campaña de visitas submarinas que lo convierten en el primer pecio visitable en España.

    Las campañas de excavaciones comenzaban en 2006 y 2007, por la Dirección General de Patrimonio y bajo la dirección científica del arqueólogo subacuático Carlos de Juan. Los trabajos desarrollados en años anteriores aportaron los primeros datos, como el tipo de construcción del barco a “casco primero”, y que tenía una capacidad de carga de más de 200 toneladas, como atestigua su carga principal, compuesta por cerca de 2.500 ánforas contabilizadas que contenían ‘garum’, una salsa de pescado muy apreciada por las elites romanas y de elevado valor económico.

    Durante las campañas de 2006 y 2007 se extrajeron, 230 ánforas completas. En posterior campaña, se constataba que transportaba también lingotes de plomo, por una carga de hasta 5 toneladas. Dos objetivos, el científico, basado en profundizar en el conocimiento de un yacimiento sin paralelo conocido en el Mediterráneo, y otro destinado al diseño de una experiencia piloto para hacer visitable el yacimiento.

 

Fuente: http://www.elmundo.es/comunidad-valenciana/2015/03/30/55196d76268e3e95058b4579.html