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Contiene la información recogida en Cabrera. El Consell destinará 50.000 euros en 2018.

El Cabrera XIV “es un descubrimiento único”

La carta arqueológica subacuática de Mallorca ya está en marcha. Así lo anunció ayer el Consell de Mallorca, que se basará en la información recogida en las prospecciones realizadas en el archipiélago de Cabrera durante el pasado mes de mayo. En total se revisaron 14 yacimientos para los que se procurarán planes de protección. La institución insular destinará 50.000 euros a este proyecto en 2018.

La campaña realizada en Cabrera ha ratificado que la metodología utilizada es la correcta. En concreto, el trabajo ha consistido en la elaboración de fichas que, entre otras cosas, sirven para documentar y aportar luz sobre las teorías acerca del comercio antiguo del Mediterráneo occidental: exportaciones e importaciones, puertos de referencia y el papel que jugó Mallorca en determinados momentos históricos.

Por su parte, el vicepresidente primero y conseller ejecutivo de Cultura, Patrimonio y Deportes, Francisco Miralles, hizo hincapié en la importancia de este proyecto en referencia al calibre que tiene conocer el lugar exacto en el que se encuentran los yacimientos: «Sabemos dónde están y eso permite articular tratamientos específicos para cada uno y una vigilancia más precisa».

Las prospecciones en Cabrera se llevaron a cabo gracias a la colaboración entre la Armada y el equipo de arqueólogos subacuáticos encabezado por Sebastià Munar y Carlos de Juan y formado por más de una cuarentena de personas. Munar explicó que la elección de la isla como punto de partida para iniciar la creación de la carta se debe a su localización privilegiada, ubicada en el centro de las rutas marítimas de la antigüedad. Además, las aguas del Parque Nacional eran peligrosas para las embarcaciones de vela y eran frecuentes los naufragios cuando la situación meteorológica era adversa.

Entre los hallazgos de esta expedición, que duró dos semanas y se hizo a bordo del buque de la Armada Las Palmas y se utilizó el remolcador Neptuno, destaca que el plan de protección aplicado está siendo efectivo, ya que el Cabrera XIV, descubierto hace algo más de un año está siendo efectivo. El yacimiento, sumergido a unos 70 metros de profundidad, es uno de los mejores conservados del Mediterráneo. Data del sigo IV antes de Cristo, contiene ánforas y procedía de África cuando se hundió.

El resto de naves se hundieron en diferentes épocas históricas desde la púnico-ebustiana hasta la edad moderna. La mayoría de ellas fueron descubiertas entre los años 60 y 80, cuando sufrieron expolios. Con la catalogación de las aguas como Parque Nacional se redujeron significativamente los robos y se incrementaron las medidas de conservación, al igual que se pretende con la creación de la carta arqueológica subacuática.

Fuente: http://www.elmundo.es/baleares/2017/11/24/5a17e52be2704edb5e8b463c.html