ACAPULCO, octubre 14, 2016 (Xinhua) -- Imagen del 5 de octubre de 2016, de arqueólogos trabajando en el sitio donde fueron descubiertos fragmentos antiguos de porcelana china en la ciudad de Acapulco, estado de Guerrero, en el sur de México. Fragmentos de tazones de arroz, tazas, platos y platones de porcelana correspondientes a tiempos del emperador chino Wanli, de la dinastía Ming, de 1573 a 1620, y traidos por la Nao de China, fueron recuperados por un grupo de arqueólogos mexicanos. Los trabajos de recuperación se realizaron a un metro y medio del suelo del viejo Acapulco, estado de Guerrero (sur), informó el viernes en un comunicado el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México Detalló que en una calle contigua a la catedral de Acapulco, en los perfiles de una zanja que contendrá un nuevo sistema hidráulico, eléctrico y de cableado de telecomunicaciones, sobresalieron pedazos de finas vajillas que viajaron a bordo del Galeón de Manila (la Nao de China), las cuales no llegaron a su destino, las vitrinas y mesas de las familias novohispanas. (Xinhua/Melitón Tapia/INAH)

ACAPULCO, octubre 14, 2016 (Xinhua) — Imagen del 5 de octubre de 2016, de arqueólogos trabajando en el sitio donde fueron descubiertos fragmentos antiguos de porcelana china en la ciudad de Acapulco, estado de Guerrero, en el sur de México. Fragmentos de tazones de arroz, tazas, platos y platones de porcelana correspondientes a tiempos del emperador chino Wanli, de la dinastía Ming, de 1573 a 1620, y traidos por la Nao de China, fueron recuperados por un grupo de arqueólogos mexicanos. Los trabajos de recuperación se realizaron a un metro y medio del suelo del viejo Acapulco, estado de Guerrero (sur), informó el viernes en un comunicado el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México Detalló que en una calle contigua a la catedral de Acapulco, en los perfiles de una zanja que contendrá un nuevo sistema hidráulico, eléctrico y de cableado de telecomunicaciones, sobresalieron pedazos de finas vajillas que viajaron a bordo del Galeón de Manila (la Nao de China), las cuales no llegaron a su destino, las vitrinas y mesas de las familias novohispanas. (Xinhua/Melitón Tapia/INAH)

Por Edna Alcántara

MEXICO, 14 oct (Xinhua) — Fragmentos de tazones de arroz, tazas, platos y platones de porcelana correspondientes a tiempos del emperador chino Wanli, de la dinastía Ming, de 1573 a 1620, y traidos por la Nao de China, fueron recuperados por un grupo de arqueólogos mexicanos.

Los trabajos de recuperación se realizaron a un metro y medio del suelo del viejo Acapulco, estado de Guerrero (sur), informó hoy en un comunicado el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México.

Este hallazgo arqueológico coincide con la primera excavación formal que realiza en el Fuerte de San Diego el Proyecto de Arqueología Marítima del Puerto de Acapulco (PAMPA), precisó el INAH.En su cabotaje por 250 años en costas del Pacífico americano, la Nao de China dejó una estela imborrable, destacó la entidad.

Detalló que en una calle contigua a la catedral de Acapulco, en los perfiles de una zanja que contendrá un nuevo sistema hidráulico, eléctrico y de cableado de telecomunicaciones, sobresalieron pedazos de finas vajillas que viajaron a bordo del Galeón de Manila (la Nao de China), las cuales no llegaron a su destino, las vitrinas y mesas de las familias novohispanas.

El investigador de la Subdirección de Arqueología Subacuática del INAH, Roberto Junco, dijo que los fragmentos de porcelana china hallados dentro de la excavación pertenecieron a los cargamentos que llegaron a finales del siglo XVI y las primeras décadas del XVII, cuando en Acapulco atracaron los primeros galeones de Manila.

Junco, quien también dirige el Proyecto Galeón de Manila en Baja California, detalló que estos fragmentos de tazones de arroz, tazas, platos y platones fueron elaborados en tiempos de Wanli, decimotercer emperador de la dinastía Ming, quien mantuvo el dominio de China durante casi 50 años.

Pese a que estas valiosas piezas terminaron en añicos, Junco ha sido capaz de especificar más con sólo observar los diseños que decoran los restos de la cerámica, en los que sobresalen representaciones de pequeños pájaros silvestres, coleópteros, cisnes sobre espejos de agua, aves fénix y venados.

Los fragmentos de vajillas provienen de la ciudad de Zhangzhou, de la provincia suroriental china de Fujian, y también de Jingdezhen (provincia oriental de Jiangxi), conocida como la “capital de la porcelana” por tener una tradición de más de 1.700 años en su elaboración.

A estos fragmentos de porcelana de distintas calidades se suman trozos de una cerámica más burda, pertenecientes a contenedores fabricados en el sureste asiático para transportar provisiones como especias y líquidos, en los viajes marítimos.

Este hallazgo “ha sido una afortunada coincidencia para el equipo del Proyecto de Arqueología Marítima del Puerto de Acapulco (PAMPA) que desde la primera semana de octubre realiza su primera excavación formal en los parapetos del Fuerte de San Diego”, destacó el INAH.

Junco coincidió con el director del Museo Histórico de Acapulco “Fuerte de San Diego”, Víctor Hugo Jasso, quien señaló que es el momento idóneo para que el recinto del INAH se convierta en sede de un proyecto de investigación para recuperar el pasado del puerto, lugar clave para el canje de ideas y mercancías y la migración de personas de los cuatro continentes.

Durante la exploración preliminar realizada hace un año en los parapetos exteriores de la fortaleza, se localizaron algunos tiestos prehispánicos, sobre todo restos de ollas, platos, jarras, escudillas y cuencos que datan de la Colonia, principalmente de los siglos XVIII y XIX, que debieron ser utilizados por los soldados acuartelados en este bastión.

También se recuperaron fragmentos de porcelana china de las dinastías Ming y Qing.

Su menor presencia hace suponer a los arqueólogos del INAH que esta cerámica debió ser uso exclusivo de los mandos y administrativos de la fortaleza.

Tras el inicio de la primera excavación, el equipo coordinado por Junco, por el antropólogo físico Salvador Estrada y el especialista de la Dirección de Salvamento Arqueológico, Rubén Manzanilla, continúa con el hallazgo de materiales similares en el “basurero colonial”, una acumulación de tierra de 7,30 por 6 metros de extensión.

El INAH dijo que esta área será excavada en su totalidad en sucesivas temporadas de campo, la presente se hace bajo la dirección de la arqueóloga Pamela Lara, mientras que la excavación en la parte baja está a cargo de su colega Cristina Trejo.

En el lugar se hallan revueltos lo mismo cerámica local, porcelana china, mayólicas, loza inglesa, una gran cantidad de huesos de animales destazados y cocinados (en su mayoría mamíferos), objetos de vidrio, balas de plomo, monedas de plata, hebillas, cuentas de vidrio y piedras de chispa para arma de avancarga.

Fuente: http://spanish.xinhuanet.com/2016-10/15/c_135755498.htm